¿Qué no
es una competencia?
Un enfoque importante para aplicar en mi quehacer
docente, es el que comenta Laura Frade acerca de que las competencias resultan
de procesos de pensamiento y ejecución complejos, en este sentido, una de mis
preocupaciones en la materia de Economía es que los alumnos difícilmente
realizan este tipo de procesos, sobretodo porque aún no están conscientes de
que egresan del bachillerato como personas adultas, por ello tiene la capacidad
de firmar documentos oficiales y bancarios como los de ahorro pero en especial
los de crédito, es decir, ya tienen la edad suficiente para obtener tarjetas de
crédito, de pedir préstamos en bancos y cajas populares, sin darse cuenta de
que pueden estar incurriendo en un grave error, sobre todo por pensar más en el
plano emocional que en el racional, en este sentido, el pensamiento complejo
puede llevar a un individuo a tomar una decisión racional en su economía
personal, tiene que analizar su capacidad de endeudamiento, el límite de
crédito al cual va a acceder así como conocer el CAT (Costo Anual Total), que
es el porcentaje de interés que tendrá que pagar más los otros cargos que se
vayan agregando o aumentando, para de esta manera pasar a la ejecución compleja
que en este caso es tomar una decisión respecto a un crédito o endeudamiento.
Por esta razón es importante desarrollar en los
alumnos un pensamiento complejo que se
vea reflejado en una ejecución compleja, es decir en términos de Laura Frade es
ir de entidades pragmáticas a las metacurriculares que a su vez son pragmáticas y que significa
hacer algo más con el conocimiento, en este caso es un conocimiento que sirve
para la vida.
Evaluación
Inicial: quiénes son nuestros estudiantes y qué saben hacer.
La materia de Arte y Estética resulta ser muy
compleja, pues la mayoría de los alumnos no saben con exactitud que esperar de
ella y cuando se dan cuenta de que se trata, no le encuentran una aplicación
útil a sus vidas personales. Ante esta situación, una evaluación de diagnóstico
puede tener una gran funcionalidad si la aplicamos para darnos una idea de
quiénes son los alumnos, cuáles son sus intereses musicales, cinematográficos,
televisivos e inclusive distinguir a quienes tienen el hábito de la lectura, de
tal forma que podemos determinar en qué medida moviliza sus saberes sobre la
apreciación estética, en este mismo
sentido podemos guiar al alumnado mediante una aplicación didáctica compleja
intente transmitir sus emociones y sentimientos, es decir exteriorizarlos a
través de un arte, ya sea mayor o menor (aplicación didáctica compleja), motivando
que muestre sus procesos afectivos, sensibilizándolos hacía la experiencia
estética.
La base del ser competente y la
definición de competencias
Una problemática de la materia de Arte y Estética
es que en el programa las competencias que debe desarrollar el alumno no son
precisas, para ello hay que definirlas a partir de la naturaleza de la demanda del
entorno en que se enfrenta el ser competente y se concretiza sobre lo que
necesitan saber los estudiantes, resulta entonces complejo poder establecer,
esclarecer y ubicar cuáles son las competencias que se tienen que desarrollar
por los estudiantes.
En este sentido la pregunta es ¿Cuál es la utilidad
del Arte y la Estética en la vida real?, si estamos formando seres humanos
integrales, con una visión amplia de su contexto y entorno, resulta vital que el
alumno sea competente en la “experiencia estética”, es decir que sea capaz de
apreciar las manifestaciones artísticas hasta llegar a disfrutarlas, pues esta
experiencia estética incrementa la imaginación y por consiguiente los procesos
creativos, los cuales serian de gran ayuda en la resolución de problemas de
diversas índoles, ya que motiva el desarrollo de habilidades del pensamiento,
la construcción de conocimiento y encontrar respuestas, haciendo de los
estudiantes más competentes.
Artículos de Laura Frade disponibles en:
http://www.calidadeducativa.com/articulos-de-interes/laura-frade


